
¿ Porque es bueno para su empresa exportar?
Más allá de los beneficios que la exportación puede brindar a nuestro país, ésta actividad dará su empresa ventajas y beneficios, como por ejemplo.
1) AUMENTO DE LOS NEGOCIOS DE LA EMPRESA: Un incremento de las ventas en el mercado externo trae aparejada una reducción de los costos de producción, administrativos y de comercialización.
2) COBRO DE ESTIMULOS FISCALES. Nuestro país posee diversas herramientas de estímulos a las exportaciones, como ser el cobro de reintegros o devolución de impuestos. (verificar que estos estímulos estén en vigencia a la hora de realizar su exportación)
3) OBTENCIÓN DE CREDITOS EN EL MERCADO LOCAL: La actividad de exportación permite al empresario obtener crédito financieros dirigidos al fomento de la exportación, como así también respaldar su actividad crediticia local con cartas de crédito abiertas con motivo de la operatoria exportadora.
4) MAYOR SEGURIDAD DE VENTAS ANTE RECESION INTERNA: En momentos de recesión del mercado interno, la exportación representa el método mediante el cual puede mantener el nivel de los negocios.
5) EL VALOR DE SU EMPRESA SERA OTRO SI ESTA PRESENTE EN MERCADOS INTERNACIONALES: A los ojos de inversores, competencia y de Ud. mismo, el valor de su empresa será sustancialmente mayor si parte de sus ingresos provienen del mercado internacional y mucho mas si lo hace en forma constante.
Además, las ventas externas producen en la empresa no sólo un fuerte impacto emotivo en sus componentes, sino también los consumidores locales se encuentran motivados a comprar un “producto de exportación”.
Ahora que sabemos porque es bueno que su empresa exporte, lo invitamos a descubrir como hacerlo.
La importancia de mantener un proyecto exportador en el tiempo
Desde el momento en que un empresario argentino toma la decisión de exportar sus productos, es el primer paso de un largo proceso que termina en la venta de su producto.
Una venta ocasional no es mal negocio, pero es evidente que en la medida que repitamos las ventas, mayor será la posibilidad de que nuestro negocio sea rentable. Debemos aclarar que difícilmente en la economía globalizada que nos toca vivir, se pueda obtener “el negocio” con ganancias “millonarias” considerando un mercado internacional tan competitivo.
Por otro lado, la exportación es un negocio rentable, en la mayoría de los casos, en el largo plazo.
Existen diversos motivos para que esto así sea, pudiendo mencionar los siguientes:
- La negociación entre comprador y vendedor es más extensa en el tiempo que en el mercado interno, ya sea por las distancias de los países involucrados, por los aspectos legales, por el idioma o porque nuestro comprador será prudente en la aceptación de nuestra oferta, tomando todos los recaudos necesarios. (posiblemente le este comprando a otra empresa y deberá decidir el dejar de comprarle a quien conoce para comenzar a comprarle a quien no conoce)
- Para obtener un precio más competitivo, y al estar negociando en mercados internacionales, los márgenes de ganancia son menores.
- El tiempo de tránsito de la mercadería desde origen a destino, hacen que el comprador demore en la recepción de la mercadería, y por lo tanto del pago de la misma. (en la mayoria de los casos este factor de tiempo de transito determina el plazo de pago de la carga)
- Habitualmente, en el comercio internacional, se establecen pagos de plazos extendidos en el tiempo, que le permitan al comprador importar, vender, cobrar y de allí pagar por el producto.
De este modo, se hace necesario obtener una sucesión importante de negocios externos como para generar una rentabilidad interesante.
Por ello, es que el negocio de la exportación debe iniciarse con seriedad, no cómo algo ocasional. Si le transmitimos a nuestro comprador la seguridad que tendrá un proveedor confiable, hemos ganado quizás la batalla más importante.
La exportación ya no es un recurso de épocas difíciles, algo coyuntural, sino parte de una estrategia de mercado. Si se analizan las actividades realizadas por las empresas que han tenido un crecimiento estable de sus exportaciones, se observará que históricamente sus contactos internacionales se iniciaron de un modo esporádico y que luego se fueron consolidando; es allí entonces donde la decisión de estrechar vínculos y darle la suficiente importancia a nuestro probable comprador se hace indispensable.
Por ello, una vez tomada la decisión de generar negocios en el exterior, debe tenerse en cuenta que las ventas, en general, no habrán de concretarse rápidamente, sino luego de numerosas gestiones -esto tambien demandara inversiones sin resultados económicos palpables- , ya que para conquistar un mercado externo es necesario trabajar de manera organizada, siendo fundamental invertir tiempo y recursos.
Sin duda, el empresario se verá obligado a producir una serie de erogaciones que tienen que ser considerados como inversión y no como un gasto, las que deberán ser amortizadas a lo largo de las sucesivas exportaciones, por lo que se insiste en que la actividad exportadora no debe tomarse como algo casual sino como una actividad complementaria a la política comercial interna de la empresa.
Como se trata de una actividad que conlleva un número importante de acciones y procedimientos, y en el caso particular de las PyMEs, que carecen de estructuras formales de comercio exterior dentro de sus organizaciones, la concreción de la exportación requiere de un esfuerzo bien dirigido.
Una empresa que pretenda realizar sus negocios de manera activa en el extranjero debe considerar también con seriedad la posibilidad de asociarse. Las asociaciones estratégicas han resultado muy importantes en la medida que las exigencias de entrada son con frecuencia superiores a los recursos de los cuales dispone la PYME.
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