
Sin información es mejor quedarse en su casa:
La exportación tradicional “vendo porque me compran” se acabó o se encuentra en estado terminal. Con la aparición de Internet poco importa dónde esté una fabrica ya que lo importante es poder entregar el producto al comprador al precio pactado, con la calidad pactada y en el lugar y plazo que el comprador lo necesita.
No podemos vender productos cuando compramos ilusiones y autoengaños. Para inclusive determinar cual es el mejor destino potencial para sus productos Ud. necesita información. Aún antes del producto, Ud. TIENE que tener información.
Si tiene información pero no tiene productos tiene grandes chances de exportar. Si tiene productos pero no tiene información, solo tiene productos y en corto plazo también puede tener problemas al no saber que hacer con los productos. Infórmese.
Sin una estrategia, Ud. no exportará. Improvisará:
La información es necesaria pero no suficiente. Debemos procesar la información y con ella establecer caminos a seguir.
Colocar procedimientos, el “paso a paso” y los resultados esperados con esos procedimientos. Debemos determinar que tiempo y recursos le dedicaremos al proyecto de exportación y en que plazo estamos proyectando obtener resultados.
Estrategia no es apenas proyectar lo que Ud. va a realizar sino también que hará, caso aquello que estableció como acción no pueda ser realizado.
Siempre es recomendable tener planes alternativos de acción. Una especie de caminos opcionales caso alguna piedra difícil de mover caiga en nuestra ruta expresa. De la misma forma que cuando se ve gordo frente al espejo, toma la determinación de comenzar un régimen con el objetivo de volver a las formas de antes, lo mismo ocurre con el proyecto de exportación
Piense siempre como pensaría su potencial importador:
Uno de los errores fatales de quien desea exportar es pensar que su única responsabilidad es producir mercaderías de calidad, darle un precio competitivo y esperar que los compradores golpeen su puerta. Grave error.
Permítanos una frase fuerte: cualquiera puede hacer eso. O por lo menos, muchos pueden hacer esto. Y si Ud. forma parte de esos “muchos”, será un granito más en el universo de los oferentes.
Lo importante es ser “el” oferente y considerando que será muy complicado diferenciarse con su producto o su precio, lo importante es diferenciarse en alguna otra cosa. Por ejemplo, saber como piensa su potencial comprador para facilitarle el proceso de compra y de esta forma generar que sea de su empresa que el decida comprar.
¿Cómo hace esto?. En lugar de buscar información sobre su producto, estadísticas de importación que muchos pueden conseguir, y muchos otros “etcéteras”, Ud. debe orientar la búsqueda de información a temas que sería necesario que su importador sepa. La mayoría de los exportadores no piensa con esta lógica y aquí Ud. puede tener un punto de diferenciación.
Para saber que información es necesaria conocer para “pensar como pensaría mi importador” , colóquese en la situación del comprador.
Que le gustaría que su proveedor sepa para facilitarle la vida al tener que importar un producto.
Algunos ejemplos:
-1) Que impuestos son necesarios pagar para que el comprador potencial importe su mercadería.
-2) Si es necesario cumplir con alguna exigencia sanitaria, de registro o de medida para que ese producto entre al país de destino.
-3) A que precio llegaría su producto en la puerta del comprador potencial.
-4) A que precio se vendería el producto después de pasar por el canal comercial local.
-5) Que tipo de packaging debería tener el producto de acuerdo a las costumbres locales.
-6) Como es la legislación de pagos internacionales en el país de destino. |
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